Emotiva despedida de los alumnos de la 12ª Promoción en el Acto de Graduación


El pasado sábado despedimos la 12ª promoción de alumnos que ha pasado por la Escola d’Osteopatia de Barcelona, en un acto celebrado en el restaurante La Torre del Hereu de Sant Just Desvern, a pocos metros de nuestro centro. Este año, además, se trataba del primer grupo de alumnos que finalizaba los estudios realizados conjuntamente con el idEC – Universitat Pompeu Fabra, en una apuesta clara para transformar el Máster en Osteopatía en unos estudios sólidos en el marco de una profesión plenamente consolidada.

Estudiantes, profesores, amigos y familiares se reunieron en los jardines del recinto para celebrar la consecución de los estudios, un momento clave en la vida formativa de los osteópatas, que significa el final de una etapa, y el comienzo de una nueva. Tal y como destacaron varios docentes durante el discurso, “hoy no es el final de nada y es el principio de todo”.
El director de la Fundació d’Osteopatia de Barcelona, Pau Dalmau, fue el encargado de dar comienzo al acto recordando a los alumnos que, cuando iniciaron el máster, les había preguntado el motivo por el que querían ser osteópatas, y deseando que después de estos últimos cuatro años hubieran encontrado la respuesta. Además, recordó a todos los graduados que “nuestro trabajo no es curar, sino ayudar a la persona a reencontrar la salud”.
Posteriormente intervino la directora de la Escuela de Osteopatía de Barcelona, Anna Montmany, que agradeció a los alumnos que hubieran elegido la EOB para completar su formación. Además, destacó los esfuerzos que han realizado los alumnos para conseguir finalizar los estudios en los últimos cuatro años y les exhortó a amar la profesión y a sentirse orgullosos de ella. Una vez más, Anna Montmany recordó a todos los alumnos que “la falta de reconocimiento oficial de nuestra profesión ha hecho necesario que los estudios formaran parte del ámbito universitario, para dar respuesta a las exigencias actuales”.

Los discursos continuaron con la intervención del profesor Josep Eladi Baños, médico y profesor en Farmacología del Departamento de Ciencias de la Salud y de la Vida de la Universidad Pompeu Fabra, en su rol de padrino de la promoción. Durante un parlamento distendido y desenfadado, pidió a los asistentes no caer en el error de pensar que habían llegado al final de un camino, y los invitó a no dejarse llevar “por la complacencia y la autosatisfacción, tan fácil de aceptar y recrear”. Asimismo, recordó que los profesores del máster han ayudado “aprender a conocer”, pero sobre todo, “a descubrir lo que le queda por aprender”.
El Dr. Baños destacó el hito que ha supuesto que estos estudios se realicen conjuntamente con la Universidad Pompeu Fabra, señalando que “ha sido un camino muy largo; más largo aún que el vuestro”. Ocho años han transcurrido, ni más ni menos, desde que se inició el proceso que culminó con la colaboración entre los centros docentes, para encontrar un marco académico adecuado y llevar adelante el proyecto.
Seguidamente fue el turno de los protagonistas del Acto de Graduación: los alumnos. En primer lugar, inició el discurso Iñaki Díez, que destacó los momentos más importantes vividos durante los estudios, señalando que finalmente “los compañeros de viaje” se habían convertido “en tus amigos”. En una intervención mucho más distendida, los alumnos destacaron las experiencias, y tuvieron un recuerdo para todos los compañeros que no habían podido estar presentes en el acto.
 Uno de los momentos emotivos de la noche fue la entrega del premio Louis Rommeveaux a la investigación, que fue para el profesor y director de la Clínica de Osteopatía de Barcelona Óscar Hernández.
Una vez finalizadas las presentaciones, comenzó uno de los momentos más solemnes e importantes de la celebración: la imposición de las bandas a los alumnos y la entrega de los diplomas. El personal docente de la escuela fue entregando a todos los estudiantes la tela de color azul, que este año y por primera vez incorporaba también el logotipo de la Universitat Pompeu Fabra grabado con letras doradas.
De esta manera dimos por finalizado un acto en el que hubo de todo: momentos emotivos, recuerdos, buen sentido del humor y también una cena de pie poco después de la finalización del acto. Deseamos que nuestros estudiantes encuentren todo lo que esperan de la vida profesional en la etapa que ahora mismo empiezan.
Podrás encontrar más imágenes del acto siguiendo este enlace.