Osteopatía para niños y recién nacidos
Es una creencia común el pensar que los niños no soportan tensiones ni estrés en sus cuerpos porque son tan jóvenes. La realidad es muy diferente.
El nacimiento es uno de los procesos de la vida más estresante aunque importante y necesario para el buen desarrollo del niño. El bebé es sometido a numerosas presiones, como la fuerza de las contracciones uterinas y la resistencia natural del canal por donde sale. No obstante el parto natural es preferible ante otros procedimientos de apariencia menos invasiva.
La cabeza del recién nacido tiene la gran habilidad de absorber estas presiones y tensiones en un parto normal. Para reducir el tamaño de la cabeza los huesos del cráneo se superponen, doblan y deforman a medida que desciende por el canal.
Como resultado muchos recién nacidos nacen con su cabeza en una forma peculiar. Durante los primeros días, observamos que la cabeza va perdiendo la forma moldeada de manera extrema a medida que el bebé succiona, bosteza y llora. Sin embargo este remoldeamiento en ocasiones se queda incompleto, especialmente si el parto ha sido difícil. Como resultado, el bebé puede ser que mantenga incómodas tensiones en cabeza y cuerpo.
efecto tiene el moldeamiento
Algunos bebés toleran bien este moldeamiento retenido del parto y se muestran tranquilos y felices. Pero otros lo manifiestan con los siguientes problemas:
Bebé llorón e irritable
Bebés irritables que no paran de llorar, necesitan ser mecidos continuamente y prefieren ser llevados en brazos.
Razón: El bebé se encuentra incómodo, con constante sensación de presión en la cabeza que empeora con la presión extra al estar tumbado
.Problemas de succión
El bebé tarda en exceso para alimentarse, y una toma se junta con la siguiente.
Razón: La succión puede convertirse en una dura tarea debido a tensiones mecánicas en cabeza, cara y garganta. Los nervios de la lengua pueden estar irritados a su salida del cráneo lo que puede entorpecer la succión.
Cólico y gases
Regurgitación de leche entre tomas, largas tandas de lloros, normalmente peor por las tardes.
Razón: Irritación del nervio del estómago a su salida del cráneo, lo que dificulta la digestión. El diafragma puede estar comprimido lo que contribuye a dificultar la digestión y el mantenimiento de la comida en el estómago.
Problemas de sueño
El recién nacido duerme sólo durante períodos cortos, y muy poco durante el día. Se despierta con cualquier ruido.
Razón: La tensión del cráneo y sus membranas mantiene el sistema nervioso del niño en un estado de constante alerta.
A medida que el niño crece
A medida que el bebé crece el moldeamiento retenido se manifiesta con otro tipo de problemas.
Infecciones
Las tensiones mantenidas pasan factura y las defensas del niño se ven afectadas. Una de las infecciones más comunes es la de oídos, que además suele ser recurrente.
Razón: Tensiones alrededor del oído medio e interno impiden un correcto drenaje de los fluidos e incluso un taponamiento del canal de Eustaquio. Las infecciones no acaban de desaparecer, dejando una zona muy vulnerable.
Sinusitis y problemas dentales
Son niños que respiran por la boca, nariz constantemente bloqueada y con mucosidad. Posteriormente esto aumenta las probabilidades de “amontonamiento” de los dientes.
Razón: Crecimiento y drenaje de los senos nasales dificultado por tensiones originadas en moldeamiento retenido.
Problemas de comportamiento y aprendizaje
Pobre capacidad de concentración, dificultad para sentarse quieto, hiperactividad, constante cambio de una actividad a otra.
Razón: Continuación del bebé inquieto. Las tensiones les causan incomodidad si están en la misma posición mucho rato, lo que acaba convirtiéndose en un hábito.
Asma
Vulnerabilidad hacia infecciones, bronquitis y/o agravación del asma presente.
Razón: Tensiones en el diafragma pueden agravar una tendencia natural a sufrir asma. Un sistema de defensas bajo predispone a infecciones y bronquitis. Tras una infección, la caja torácica se mantiene más rígida de lo normal y las costillas no recuperan su función completa, agravando la tendencia asmática. Tratamiento osteopático libera las tensiones del nacimiento y ayuda a mejorar la función de la caja torácica, lo que reduce la frecuencia de los ataques de asma.
Tratamiento osteopático
Tratamiento osteopático utilizando un enfoque craneal es muy suave, sutil, seguro y efectivo en el tratamiento de niños y bebés. Presión suave y específica se aplica donde es necesario para facilitar la habilidad de todo organismo de curarse y liberar tensiones por sí solo.
¿Puede haber reacciones adversas?
Reacciones al tratamiento pueden ser variables, normalmente el bebé se va relajado y duerme bien después. Otros se van con más energía, normalmente seguido de una buena noche de sueño. Ocasionalmente algún niño se va alterado. Esta situación es temporal y se debe a la relajación parcial de las tensiones del nacimiento, ya que a veces no es posible realizarlo todo en una sesión.
¿Cuántos tratamientos se necesitan?
Normalmente de 2 a 6, dependiendo por supuesto de la gravedad del problema y la edad del niño.
Cuando tratar
Cuanto más joven mejor, nunca es demasiado temprano. Para los mejores resultados, lo mejor es antes de los 5 años. Después de esta edad no todas las tensiones pueden ser eliminadas, aunque sí que se alcanza una liberación parcial beneficiosa de éstas.